Shadow Warrior

Shadow Warrior

Feroces y sangrientas batallas contra demonios malignos

Shadow Warrior combina elementos de juegos de disparos con un estilo implacable de artes marciales. Mientras buscas una poderosa espada, sólo deberás hacer una cosa: usar tus armas o tu espada para abrirte camino entre los demonios enemigos. Ver descripción completa

PROS

  • Juego de acción muy dinámico
  • Los combates con espada están muy logrados
  • Buena música

CONTRAS

  • Muy lineal
  • Poca variedad a lo largo del juego

Bueno
7

Shadow Warrior combina elementos de juegos de disparos con un estilo implacable de artes marciales. Mientras buscas una poderosa espada, sólo deberás hacer una cosa: usar tus armas o tu espada para abrirte camino entre los demonios enemigos.

Demonio contra demonio

El pacto con el demonio te brinda poderes sobrehumanos. Podrás aprender ataques especiales o restaurar tus propios puntos de vida. A través del dinero y los puntos de karma que encuentres, adquieres nuevas habilidades relacionadas con tus armas, que luego irás desarrollando poco a poco.

Durante el transcurso del juego, te enfrentarás a demonios con diferentes tipos de habilidades. Algunos se distinguen por sus reflejos felinos, que les permiten eludirte ágilmente; mientras que otros llevan armas de fuego. A lo largo de Shadow Warrior, puedes ampliar tu equipamiento obteniendo armas, como un revólver, ametralladoras, una ballesta con flechas explosivas e incluso un lanzamisiles.

Hack & Slash y shooter, todo en uno

Al igual que un juego de acción en primera persona, Shadow Warrior se controla mejor con el ratón y el teclado. Sin embargo, hay ciertas particularidades a tener en cuenta, tales como que el botón derecho del ratón está reservado para órdenes especiales, por lo que deberás apuntar con otro botón. De todos modos, esgrimir la espada es muy divertido, ya que con ella tranquilamente harás correr sangre demoníaca y cortarás a tus enemigos en partes más manejables.

Si tienes buena memoria, podrás recordar la gran cantidad de combinaciones de ataque. Estas lanzan potentes golpes con tu espada junto ataques mágicos adicionales. Sin embargo, si exageras utilizando demasiado tus habilidades demoníacas, los monstruos se vengarán comportándose de manera aún más agresiva.

En muchas situaciones, es recomendable emplear una combinación armas, habilidades y reflejos. Puedes combatir con armas a los enemigos distantes o, si están demasiado lejos, acortar la distancia dando rápidos saltos; mientras cortas en pedazos con tu espada a quienes están cerca.

Apariencia oriental y túneles por la selva

Shadow Warrior extiende sobre el ordenador una atmósfera del Lejano Oriente. Casi al borde del cliché, se muestran rododendros, pagodas y figuras tradicionales japonesas. Los niveles están estructurados de forma lineal, combinando secciones variadas y muy detalladas con otras que poseen un diseño algo más monótono.

Particularmente aburridas son las partes de selva, construidas siempre de la misma manera, en donde te mueves como un túnel, rodeado del mismo grupo de árboles todo el tiempo. Además, la ausencia de un mapa dificulta la orientación. Siempre se muestran imágenes perturbadoras mientras Shadow Warrior carga una nueva área. Durante nuestra prueba, el protagonista se quedó atrapado en los escenarios varias veces, y no quedo otra opción más que cargar una partida salvada.

Por el contrario, la música así como los comentarios en inglés son muy buenos. Los locutores profesionales reproducen los diálogos con seguridad, pero no siempre encuentran el tono correcto cuando evidentemente se apunta hacia el humor negro.

Conclusiones: Acción a alta velocidad, con algunas debilidades

Shadow Warrior es un juego rápido y cargado de acción. Si te gusta la violencia gráfica y visceral, así como derramar sangre de demonio falsa, te sentirás totalmente satisfecho. Durante un tiempo es muy divertido hacer pedazos a todo tipo de monstruos con tu espada.

Pero tras un breve tiempo, las formas de atacar se hacen monótonas y la acción demasiado lineal comienza a hacerse notar.